sábado, 27 de agosto de 2016

NOA con Amigos

Dia 0: Pensando el viaje


La idea original surgió en una de esas tardes donde, café de por medio, nos juntábamos para hacer más llevadera la jornada laboral en la fábrica. En una de esas charlas empezamos a diseñar este viaje, que en un principio tenía comprendía llegar hasta Iruya (Salta) en un vehículo motor y desde ahí comenzar  transitar en bicicleta las quebradas y valles del norte con destino final en Salta.


Dia 1: Viernes 30/10



Después de tanto esperar llegó el gran día. Les sacamos la rueda delantera a las bicis y los pedales  ocupen menos espacio le sacamos la rueda delantera  y las embalamos con carton y films las bicis para protegerlas. Un amigo con su camioneta nos alcanzó hasta Rosario y las 16:30 partimos  el tren Ferrocentral con destino a Tucumán a las 16:30. Hermosa experiencia se vive después de tantas horas de viaje donde se comparten vivencias con otros viajeros (el pastor con sus revelaciones, las chicas de Villa Elisa y los hermanos tucumanos). Durante el trayecto cenamos en el vagón comedor y en una de las últimas paradas robamos el famoso rosquete tucumano y casi nos desmallamos de la risa cuando la señora nos explicaba cuanto le gustaba a su hija esa delicia. 

Desarmando las bikes para su embalaje.

En la estación de ferrocarril de Rosario.

En el interior del tren, probando el famoso rosquete tucumano

Dia 2: Sábado 31/10


Arribamos a Tucumán aproximadamente a las 11:30 hs ( 19 hs de viaje). A pesar de lo lento (60 km/h aprox.), nada se le puede criticar a este servicio, amplio, con butacas muy cómodas, limpio y por sobre todo muy económico.  Claramente  la relación precio / servicio no tiene lógica:  $105 la pulman (unos 10 USD)  para un viaje de casi 1000 km…
Ya en Tucuman descartamos las bikes y nos fuimos directo a la Terminal de ómnibus con destino a Salta capital. Parrafo aparte para comentar la excelente predisposición de un tucumano para acarrearemos con su camioneta las mas de 20 cuadras que separan ambas terminales. Iba a ser muy duro caminarlas con las bikes embaladas a cuestas y bajo la leve llovizna q nos acompañaba. 
Recomendación: Prueben los lomitos en el patio de comidas de la terminal de colectivos, muy ricos y a un precio más que accesible. 
Llegamos a Salta a media tarde y fuimos a lo del amigo Yamil (yama o negrito para los amigos) que nos dio alojamiento por 2 noches  y  nos llevó a recorrer la noche salteña que, nobleza obliga,  maneja como pez en el agua (no daré más detalle al respecto.. )
Ya por la noche cenamos empanadas, humita y tamal en La Casona donde además disfrutamos de una peña folklórica que alimentó nuestros oídos. 
Para cerrar el día, nos fuimos a Hakuna, un boliche recomendado por nuestro amigo salteño que se encuentra ubicado sobre la reconocida calle Balcarse que durante la noche se transforma en peatonal, lleno de bares y boliches, muy recomendado para los que quieren seguir de fiesta hasta largas horas de la noche.
Saboreando unos lomitos en la terminal de omnibus de Tucumán

Disfrutando de la noche salteña

Dia 3: Domingo 01/11

Después de dormir apenas 4 horas, nos subimos al coche de Yamil con destino a l"La vida" , finca ubicada en la localidad de Chicoana a sólo 45 min de la ciudad de Salta  donde nos esperaban sus padres.  Ninguno de nosotros sabía que estábamos llegando a un lugar mágico...  cerros inundados de vegetación, arroyos cristalinos y aves (hasta un tucán pudimos apreciar). Por si esto fuera, los anfitriones nos agasajaron con un delicioso asado, ensaladas de verduras cultivadas in situ y una infusión de té de palta exquisito. 
Por la tarde recorrimos 2 de los rincones mas conocidos de las inmediaciones de ciudad de Salta; el cerro San Bernardo (donde existe un teleférico que desciende hasta la ciudad) y la quebrada de San Lorenzo (barrio de paisajes y casas muy bonitas.

En la finca "La Vida" - Chicoana
En lo alto del cerro San Bernardo



Dia 4: Lunes 02/11


Partimos temprano por la mañana hacia Humahuaca (250 km desde Salta) y llegamos cerca el mediodía. Como habíamos comprado boletos para partir lo antes posible a Iruya, recorrimos sólo las inmediaciones de la ciudad y almorzamos en el restaurant "Matias" que estaba a solo 100 metros de la terminal. Cargamos las bicis sobre el techo del micro y llegada la tardecita estábamos por fin en Iruya, un pueblo perdido en la montaña que se llega después de recorrer 70 km. La ruta a Iruya es única, lleno de acantilados y vistas extraordinarias. Consejo:Si sos impresionable a las alturas respira profundo en las curvas.



En la terminal de omnibus de Humahuaca
Transitando el fascinante camino que va desde Humahuca a Iruya

Dia 5: Martes 03/11

Nos levantamos temprano para armar las bikes y nos encotramos con la sorpresa de que una se había dañado durante el viaje y para repararla necesitabamos un repuesto q nunca pudimos conseguir en Iruya. Conclusión: decidimos abortar la idea de volvernos hasta Humahuaca pedaleando. No obstante, antes teníamos planeado otro destino que haríamos a pie. Esa misma mañana partimos para San Isidro a las 10:45. (A 7 km de Iruya) y después de transitar 1,5 hs por un camino pedregoso lleno de vistas increíbles llegamos a destino. San Isidro es un pequeño poblado de 250 habitantes perdido en el tiempo, no tiene calles sino mas bien caminos peatonales. Casualmente, allí nos encontramos con unos amigos que habíamos conocido en Iruya y almorzamos unas empanadas muy ricas a sólo $40 la docena (unos 4 dolares en ese momento). 
erramos la noche con un asado junto a unos amigos que fuimos conociendo en la estadía; el español Roger (lo escribo como suena), las amiga francesa, la israelí y un grupo de 4 chicas de Villa Ballester que habíamos ayudaso a encontrar hospedaje. 
Recomendación: En Iruya, cuando quieran buscar algo de comer respiren profundo para no alterarse, los comercios abren tarde, no siempre están abiertos y el desabastecimiento es moneda corriente. Recorran con paciencia disfrutando de la hermosa visual que ofrecen  esas callecitas empedradas y  recibiendo la caricia amable de su gente. 


Comienzo de la caminata Iruya - San Isidro
Cenando en la terraza del Hostel con nuestros nuevos amigos 

Dia 6: Miércoles 04/11

Partimos muy temprano para Humahuaca con las bicis otra vez arriba el micro. Nos acomodamos rápidamente en Giramundo hostel  (recomendado) e inmediatamente fuimos al mirador que está a 2 km del centro de la ciudad y por la tarde al cerro Hornocal o cerro de los 14 Colores con una camioneta que una vez arriba nos esperaron una hora.
Párrafo aparte para describir la belleza de este cerro,  donde pareciera que nunca alcanza el tiempo para terminar de apreciar semejante maravilla de la naturaleza. Es sin dudas unos de los lugares que más nos gustó.

Habíamos cargado las  bicicletas para utilizar en el descenso (por fin empezábamos a pedalear!!!) . La bajada son unos 25 kilómetros, bajando desde los 4350 msnm que nos dijeron que tiene el mirador, hasta los 2900 a los que esta Humahuaca.. Todo el camino es ripio y sinuoso como vieron en las fotos, llegando a alcanzar 50 km/h en algunos tramos. Recomendación: llevar ropa de abrigo, hace mucho frío en la altura. Empezamos a contar los km en las bikes. Total recorrido en bike: 27,5 km
Reponiendo energías en el hostel Giramundo. 
Preparados para emprender el descenso del cerro Hornocal
Dia 7: Jueves 05/11
 Despertamos temprano por la mañana y partimos hacia Uquia (12 km). Es un pueblo muy pequeño donde visitamos el cerro La señorita, ubicado a escasos metros de la plaza, un lugar lleno de acantilados rocosos donde el color rojizo es predominante. A pesar de no ser muy promocionado turísticamente, la belleza de este sitio merece su visita. Desde Uquia pedaleamos hasta Tilcara (33 km) llegando a destino a media tarde. Nos hospedamos en el hostel Mística a sólo $100 x persona con desayuno incluido. Ese mismo día quisimos visitar el Pucará (antiguio asentamiento aborigen) pero después de las 17:30 cierran el ingreso, por lo tanto decidimos ir a recorrer el centro que por cierto es muy pintoresco y contrariamente a las localidades anteriormente visitadas  se encuentra más explotado turísticamente, con  mayoría de las calles pavimentadas y muchos locales comerciales. Total recorrido en bike: 45 km. 

En el camino desde Humahuca a Tilcara pasamos por la localidad de Huacalera  donde un monolito marca el cruce de la limea imaginaria del Trópico de Capricornio.

Tratando de escalar las rocas arcillosas del cerro La Señorita

Dia 8: Viernes 06/11
Decidimos quedarnos un día más en Tilcara para visitar las ruinas del Pucará donde un guía turístico que nos explicó con gran pasión toda la historia de este antiguo pueblo Coya, su ubicación estrategia, sus increíbles construcciones y por sobre todo nos trasmitió el sentido de pertenencia que aún tiene esta provincia con sus orígenes precolombinos. Por la tarde subimos con las bicis hasta la garganta del diablo (también hay un camino para hacerlo a pie). Total recorrido en bike: 20 km. 

Camino hasta la Gargana del Diablo, con pendientes pronunciadas, más de uno se detuvo a caminar algunos metros... 

Recién llegados a la fantástica ciudad de Tilcara
Dia 9: Sabado 07/11
A sólo 26 km de Tilcara se encuentra  Purmamarca (2195 msn), pueblo de 1000 hab con calles de tierra y ripio, famosa por su cerro de los 7 colores  que ya se puede apreciar cuando viene ingresando desde la ruta. Su plaza y alrededores está repleto puestos de venta regionales .

Por la tarde cargamos las bikes en una camionera que nos llevó hasya las Salinas Grandes (65 km), pasando antes por la cuesta del Lipam (4170 msn).  Al regreso, decidimos descender pedaleando desde el punto más alto de la cuesta hasta  Purmamarca (35 km). Si sos amante de la velocidad y cuentas con buenos frenos, no dudes en hacer este recorrido, es un camino correctamente asfaltado, con pendientes muy pronunciadas donde alcanzamos velocidades de hasta 60 km/h. Total recorrido en bike: 61 km. 
Posando sobre Salinas Grandes. Imprescindible llevar gafas y protector solar.

En el punto más alto, la cuesta del Lipan.

Dia 10: Domingo 08/11


Luego de un regio desayuno con un deliciosa mermelada casera y una foto matutina con el famoso cerro de los 7 colores, dejamos atrás Pumamarca y la partimos con destino final a Yala.

Durante el camino pasamos por Tumbaya (km 7), Volcán (km 28) y finalmente llegamos cerca el mediodía a Yala (km 51- 1444 msn) donde la idea original nos indicaba el fin de la jornada sobre las bicis. Estos 51 km de camino en descenso y los pocos vientos circundantes casi no generó cansancio y nos motivó seguir camino hacia las lagunas de Yala. Ninguno sabía que nos esperaba la parte más dura del vaje, 11 km de subidas sobre ripio hasta las lagunas y 18 km más hasta Termas de Reyes donde tuvimos que lidiar con pendientes pronunciadas que nos obligaban a bajarnos de las bicicletas, escases de agua (tuvimos que pedir ayuda a unas personas que estaban reposando a orillas de la laguna), caminos destruidos por desmoronamientos  y hasta con un toro que se creyó dueño del camino y logró intimidar a más de uno. 
Ya en Termas de Reyes buscamos algún hostel pero sólo encontramos unas cabañas que no estaban al alcance de nuestro presupuesto y por ende, a pesar del cansancio, decidimos pedalear otros 13 km (gracias a Dios era casi toda bajada) hasta la localidad de Reyes en búsqueda del tan ansiado hospedaje. Tanta esfuerzo tuvo su recompensa cuando adentrándonos en este pequeño poblado hayamos la posada “La Vida” atendida por Jorge, su dueño, una persona muy amena y servicial que  que se había enamorado del lugar años atrás cuando decidió abandonar la ciudad y rehacer su vida en un ambiente más bello y tranquilo .

Fue un día agotador pero increíble, recorrimos 92 km lleno de trepadas y descensos, atravesando el límite que separa la quebrada de Humahuaca con el valle fértil.
Cerro de los 7 colores de fondo - Purmamarca

Con una pareja de simpáticos cicloturistas franceses que cruzamos en el camino 
Un momento de descanso en un tramo difícil del camino - Parque Provincial Potrero de Yala 


sábado, 19 de marzo de 2016

Presentación

Hay varios motivos que me motivaron para crear este sitio donde relato mi experencia como viajero en bicicleta, pero sin dudas el más importante es la posibilidad de  ayudar e incentivar a otras personas para que se animen a vivir esta aventura extraordinaria que es conocer el país montado a un vehículo de 2 ruedas.

"Aquel que quiere viajar feliz, debe viajar ligero". Antoine de Saint-Exupery.